El arzobispo de La Paz, Mons. Percy Galván Flores, convoca a la segunda fase del sínodo: Año doctrinal 2023-2024 – Año de formación arquidiocesana “Queremos caminar con nuestro pueblo, para que conociendo más a nuestro Dios, lo amemos más”

La doctrina de la Iglesia católica, o simplemente doctrina católica, es el conjunto de contenidos que la Iglesia católica considera como «verdades de fe», y de acuerdo a las enseñanzas de la misma, es el resultado de las palabras y obras realizadas por Jesucristo para revelar a los hombres el camino de la salvación y de la vida eterna. Las enseñanzas que la Iglesia católica declara como verdades de fe se encuentran expresadas y resumidas en el Credo Niceno-Constantinopolitano y en numerosos documentos de la Iglesia, como por ejemplo en el Catecismo de la Iglesia católica (CIC) y en el Compendio del Catecismo de la Iglesia católica (CCIC).12

Como parte del camino sinodal de la Iglesia paceña, Mons. Percy Galván, arzobispo de la Arquidiócesis Nuestra Señora  de La Paz, emitió un Decreto convocando al Año Doctrinal 2023-2024. De la misma manera, la autoridad eclesial explica la importancia de este año de formación arquidiocesana que se realizara a través de Vicarias  y parroquias, extendiendo asi la invitación para caminar juntos conociendo a Jesús, para amarlo más a través del servicio a los hermanos.

“Continuando este camino sinodal, este 25 de julio donde  la iglesia conmemora la fiesta del apóstol Santiago, se iniciara  el “Año Doctrinal 2023-2024”, que consistirá en la formación de los agentes pastorales: tomando diversas área como ser: Cristología, Eclesiología, sínodo de la sinodalidad, religiosidad popular y sacramentos” señaló el arzobispo.

Galván, agrego que  sin duda se tendrá un mejor servicio para la arquidiócesis y así;  la iglesia disfrutara   de la paz y la felicidad que viene de conocer  y amar a Dios.

 La cita bíblica que acompañara esta segunda etapa sinodal es  “Ustedes son edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo JESUCRISTO nuestro Señor, la PIEDRA ANGULAR (Ef 2,20-22)