Este IV domingo de Adviento, desde la Catedral Metropolitana de La Paz,  Mons. Percy Galván, Arzobispo de la Arquidiócesis Nuestra Señora De La Paz presidio la celebración eucarística. A pocas horas de celebrar el Nacimiento de Hijo de Dios. El arzobispo invita a seguir esperando y preparando la venida del Salvador.

En su homilía, Mons. Percy, centró  tres puntos importantes:

El personaje de este domingo, es la Virgen Santísima, de ella aprendemos muchísimo. Pero nos vamos a quedar con tres cositas fundamentales, en este IV domingo de Adviento. El Evangelio nos habla de la Anunciación del ángel Gabriel a la Virgen Santísima (Lc 1, 26-38), del cual se extrajo  tres enseñanzas y son las siguientes:

1. Primera enseñanza: Saber escuchar.

“Cuántos matrimonios se ha destruidos por no saberse escuchar. Cuantas relaciones familiares se han destruido por falta de diálogo y de escucha. En el campo social, en el campo político, miren ahora queridos hermanos está a punto de destruirse uno de los instrumentos políticos más grandes que ha tenido la historia de Bolivia. Es el instrumento político del MAS-IPSP, por falta de diálogo y de escucha”.

La Virgen Santísima nos dice “aprendamos a escuchar”, y nos dice con su ejemplo.

“No siempre lo que nos dicen, es de nuestro agrado, pero una de las características de la escucha es saber hacer SILENCIO, interiormente y exteriormente. El Silencio interior se interrumpe con el ruido de las preocupaciones insignificantes, por ejemplo ¿cómo vamos hacer la sopa hoy día?, ¿qué ropa me voy a poner para la fiesta?. Son cosas intrascendentes, que le damos importancia. Estas preocupaciones innecesarias no ayudan a construir la vida, porque se preocupan solo de la parte humana carnal”.

“Los ruidos exteriores que afectan al silencio exterior son, el famoso celular. Esa bulla exterior del celular nos impide escuchar al esposo a la esposa, al hijo, a la hija. Impide escuchar a Dios al estilo de María. Los televisores, las radios, las músicas, hay personas que ponen en sus orejas las músicas, músicas que en muchos casos  no tienen sentido. Estamos tan apegados al celular”. Exhortó

2. Segunda enseñanza: María no enseña a OBEDECER.

“Hágase en mí según tu Palabra”, dice la Virgen aunque no entendía cómo iba a ser mamá sin estar con ningún hombre, imaginemos como sería la actitud del ángel al tratar de responderle.

  • Ella es consciente de las consecuencias de aceptar ser mamá de esa forma que le llevaría a la muerte si José no la aceptaba. Pero en medio de toda esta realidad busca de hacer primero que se haga la voluntad de Dios y no la de ella. ¡Qué respuesta, como la quiero a esta mujer!.
  • No solo hay que escuchar, hay que obedecer, el otro también tiene razón. Yo conozco parte de la verdad el otro otra parte, entre las dos partes se complementan.
  • Los curas para ser curas hacen tres votos de pobreza, obediencia y castidad, y lo que más les cuesta es obedecer. Pero obedeciendo se vive a cabalidad en todo estado de vida. Escuchamos también a Dios y no le obedecemos. Obedecer a Dios nos trae paz y felicidad.

3. Tercera enseñanza: María nos enseña a COMPROMETERNOS.

Hasta cierto punto podemos escuchar, hasta cierto punto podemos obedecer, pero hay que jugarnos, hay que comprometernos, hay que meternos queridos hermanos. El compromiso empieza en la casa, ¿Cuál es mi responsabilidad para llevar adelante mi hogar?, ¿Cuál es mi responsabilidad para hacer que mi hogar sea un espacio de alegría, de encuentro, de entusiasmo, de recargar pilas?, ¿qué hago cómo Padre, cómo Madre, cómo hija, cómo hijo?, ¿cuál es el aporte en la limpieza, en el arreglo de mi domicilio, de mi ropa, de mi presencia personal?.

Al mismo tiempo el arzobispo indicó, en la Iglesia, en que grupo pastoral estoy: ¿soy ministro de la Comunión, de los Lectores?, ¿en qué ministerio estoy?, ¿ministerio de los enfermos, ministerio de la acogida, ministerio del Santo,  Rosario?, ¿Cuál es mi grupo?, ¿qué pate del templo limpio?, ¿Cuál es mi aporte espiritual y material?.

Hay católicos que no tienen grupo, que no tienen comunidad, que no tienen espíritu, entonces cómo van a vivir su fe.  “Me alegró de  sobremanera una noticia de un grupo que me dijo: Padre nos estamos reuniendo tres familias en el departamento, el objetivo es llegar a 15 para rezar todos los sábados el Santo Rosario. ¡Caraspitas, eso es tener fe!, ¡Eso es ser Católico!. Católico es el que reza por lo menos media hora al día. Católico es el que pertenece a un grupo de acción pastoral, a un cuadro pastoral: yo soy Neocatecumeno, yo soy de Schoenstatt, yo soy carismático, yo estoy en el grupo de encuentros matrimoniales, soy de la Pastoral juvenil, de la Infancia Misionera, yo trabajo socialmente en aquel comedor, ¡esos son católicos de respeto!. Católicos de palco hay muchos”.

¿Qué está pasando en nuestra Arquidiócesis?, es precisamente el SÍNODO, que empezó el 2022 y va hasta el 2026. Pero si no sé qué es lo que está pasando en la Arquidiócesis ¿cómo puedo llamarme Católico, apostólico, Romano y demás?. Esto nos enseña María queridos hermanos: COMPROMISO. Podemos fallar, pero nos hemos metido al fuego, nos hemos ensuciado con el barro y no he mirado desde afuera como el gato. Porque los que más critican a la Iglesia, son los que menos aportan, porque no conocen a su Iglesia.

Concluye la homilía, recalcando las tres ideas y exhortando al compromiso de vida cristiana:

-Estamos a un día de la Navidad, y debemos ser buenos católicos a ejemplo de María, de saber ESCUCHAR, para escuchar debemos tener SILENCIO; segunda cosa es saber OBEDECER y tercera cosa es COMPROMETERSE, meterse en el barro, ensuciarse, como católico ponerle pecho a las balas, no ser tibio, ¡nada caramba!. Algunos tienen verguenza de ir o invitar a ir a la Misa, verguenza daría de robar, de ir a mentir, de ser infiel. Pero de ir a encontrarme con Jesús de Nazaret, el Hijo de María, que mañana nace en mi corazón ¡Caraspitas!, no voy a tener verguenza jamás. Con el Señor siempre vamos a caminar en buena forma. Y que este Niñito Jesús, que nos nace mañana en el corazón de cada uno de nosotros, se quiera quedar en nuestro corazón y nos acompañe todito, todito, el 2024. Esté con nosotros siempre, que camine con nosotros, que se alegre en nuestras alegrías, que llore en nuestras tristezas y que nos empuje en nuestros desánimos. Que así sea queridos hermanos.