Hoy la Iglesia celebra la Solemnidad de la Epifanía, la manifestación de Dios a todos los pueblos y naciones. La Celebración eucarística se llevó a cabo desde la Catedral Metropolitana Nuestra Señora de La Paz presidida por Mons. Percy Galván, arzobispo de La Paz.

En la homilía Mons. Percy, destacó los siguientes puntos de reflexión:

-En el Evangelio hay tres personajes: están los Reyes Magos, los Sumos Sacerdotes y los Escribas, y está el rey Herodes. Los mismos, venidos del oriente, son sabios llamados “Reyes Magos”, qué preguntan ¿Dónde ha nacido el rey de los Judíos?, ¿Dónde ha nacido el Mesías?, ¿Dónde ha nacido el Hijo de Dios?.

Es interesante ver la actitud de los personajes, en primer lugar de los Sumos Sacerdotes, de quienes de una u otra forma derivamos.

Mons. Galván exhorta, realizando una comparación con vocablos  nativos del idioma  aimara. “Los Escribas: los conocedores de la Palabra de Dios, los doctores en Sagrada Escritura. Decimos nosotros, se hacen a “los cheque chejes”, a los indiferentes. No quieren comunicar dónde ha nacido el Hijo de Dios. Y lo saben muy bien ellos, porque dan la misma respuesta en el Evangelio. La escritura dice: “Que nacerá en Belén”, a pocos kilómetros de Jerusalén. Pero no avisan porque están cómodos, se han acostumbrado a esa religión estática. Son autoridades, son “llunkus” (Zalameros) del gobierno de turno, están echándole incienso a  Herodes, a los reyes, a Pilatos; se da esa concomitancia entre la religión tradicional y estos servicios temporales de la política, es desde tiempos iniciales. ¡Son cobardes!, ellos no cumplen con su función profética de pastores, de guiar al Pueblo de Dios. Están metidos en otros intereses económicos, políticos, materiales. Es desde aquellos tiempos y no es desde ahora que los curas nos hemos echado a perder”. Manifestó.

 Por otro lado, el arzobispo hace hincapié a  los tres reyes magos: “al ver la estrella, lo van a buscar. No ponen excusas en su búsqueda, no dicen ¿Uy… donde será?. ¡Lo van a buscar!. No tienen miedo de los peligros del camino, ni de los ladrones, ni del frío, ni del calor, ni de la distancia, ni del esfuerzo, ni del sacrificio, ¡tenemos que ir a adorar al Mesías!, al Hijo de Dios. Vamos, porque es al único que debemos adorar, para encontrar una vida diferente”.

Al mismo tiempo, Mons. Galván lanza a toda la feligresía diversas preguntas:“¿con cuál de esos grupos nos identificamos?. Con los Sumos Sacerdotes y los Escribas, esos “Cheque chejes”; con el rey, que solo queremos acercarnos a la Iglesia como ahora ya nos están buscando para las elecciones judiciales, “no tengo tiempo les he dicho yo!”. Acomodarnos en la Iglesia, ir a la Iglesia por interés. Hay personas que dicen: “por favor una bequita para la Universidad, yo he servido a la Iglesia”. Aquí se ve el tanto de la fe, si ha servido por una bequita solamente. Se ve que ha servido por interés, ¡igual que los políticos!” Declaró.  

 Continuando Galván, expone la actitud de Herodes: “me aprovecho de la Iglesia, o tomamos esta bellísima actitud de los tres reyes magos. ¡Queremos encontrarlo de verdad al Señor!,  ¡queremos que nos de su Luz, que nos de su bendición!, ¡Queremos construir con ÉL la paz y la felicidad!. ¿Con cuál de estas tres nos ubicamos?. Yo les aconsejo la de los reyes magos”.

Al finalizar Mons. Percy  indicó buscar  a Jesús, a través de la oración personal y familiar, siendo miembro de un grupo pastoral, y comprometiendose con la pastoral de conjunto de nuestra Arquidiócesis para dar fuerza a nuestra Iglesia universal, a la  Iglesia Latinoamericana a través del CELAM y bajo la presidencia del Papa Francisco, en plena comunión. “Este es el caminar de nuestra fe y es ahí que vamos a encontrar esta relación especial con el Niño Jesús, es ahí cuando va a valer la pena abrazarnos, comerse un panetón, tomarnos un chocolate, tomarnos un Wiski, ahí sí va a valer la pena hacer cualquier acto de caridad,  ¿por qué? porque nace de mi experiencia y del amor a Jesús. Que ese Dios hecho Niño, les bendiga a todos. Y que este 2024 seamos distintos, marquemos diferencia, siempre podemos ser mejores, mejores Padres, mejores esposas, mejores hijos, mejores hermanos, mejores profesionales, mejores Curas, mejores Obispos, ¡Siempre podemos ser mejores, tanto en cuanto, lo busquemos al Señor!, que así sea  queridos hermanos. Amén”.