El domingo 14 de enero, desde la Catedral Metropolitana de La Paz, el arzobispo de la arquidiócesis Nuestra Señora de La Paz, presidió la Santa Eucaristía.

En la homilía Mons. Percy  Galván se dirigió con este mensaje:

El arzobispo inició su homilía indicando el llamado y respuesta del cristiano como Samuel: ¡Aquí estoy Señor!. Indicando que “Cada cristiano bautizado recibe un llamado del Señor y con el ejemplo y palabra” .

También hizo énfasis a la imagen de Pedro, como imagen comparativa del hombre: “Veamos la imagen y personalidad de San Pedro, es muy parecida a la nuestra. Su hermano Andrés encuentra a Jesús, corre donde su hermano Pedro y le comunica con desbordante alegría que ha ¡encontrado al Mesías, al hijo de Dios!. Pedro afirma dar la vida por el Señor y después lo negará tres veces.” Indicó

Galván, invito  a no descansar ante el anuncio del evangelio: “Somos discípulos que tenemos la alegría del encuentro con Jesús, no es para guardarla, es para invitar de diversas formas sin cansarnos y hacer que otros experimenten este ENCUENTRO con Jesús que da verdadera alegría y sentido a la vida. Invitemos a que vengan a la Iglesia a rezar y a servir en los diversos ministerios.”

Pedro, es llamado y recibe la misión de guiar y cuidar a sus hermanos. Sobre el AMOR de Dios se parte de la familia: “¿Cómo podemos ver y experimentar el amor de Dios?, en primer lugar es en la familia, nuestros Padres y abuelitos nos cuidan, alientan, acarician y besan. Mi Mamá Clara me decía: “ÉL te ama, como yo te amo”. Esto llenó de verdad mi vida y vocación para seguir a Jesús.” Exhortó, Monseñor Galván.

En este tiempo Jesús cuestiona a todo el pueblo: “Jesús, al ver que la gente lo va dejando por las exigencias del seguimiento, les dice a sus discípulos ¿Uds., también quieren irse?, ¡Váyanse!, con Pedro respondemos: “¿A dónde iremos Señor?, tú solo tienes PALABRA de Vida eterna”. Es la respuesta de fe firme de la vocación de Pedro y de quienes siguen a Jesús. No toman otro camino, no van a otra Iglesia.”

El arzobispo menciono que en las buenas y en las malas el cristiano está con Jesús, “Pero veamos también que Pedro después de haber profesado su fe al Señor Jesús, le dice que dará su vida por el Maestro. Jesús le hace calmar su emoción y le adelanta, que antes de que el gallo cante le habrá NEGADO tres veces. Son los momentos de enfriamiento, debilidad y dificultad en el seguimiento de Jesús.”

Al finalizar  Monseñor Percy, animó a permanecer siempre confiados el Señor: “Ser discípulo del Señor, no quiere decir que los problemas van a desaparecer, no quiere decir que no vamos a tener dificultades económicas, de trabajo, de salud, de la familia. Quiere decir que ¡contamos con la ayuda del Señor!, ¡Que contamos con su Espíritu!, para vencer esa dificultad, ese problema invencible humanamente. Es lo que llamamos el milagro, el milagro de nuestra vida, el milagro de nuestra salud.  Siempre adelante con confiando plenamente en el Señor. Porque en los momentos difíciles, está el Señor con su Espíritu, está la virgen y están los apóstoles a la cabeza de San Pedro.”